[Ensayo] Epistemología, Comunicación y Perfil Profesional

La Comunicación, en el sentido polisémico de su concepto, es un proceso de intercambio o transmisión de información, a la vez, se denomina Comunicación al estudio académico de estos fenómenos y al ejercicio profesional del mismo.

El tema del presente ensayo es el conocimiento panorámico de las principales perspectivas acerca del estudio epistemológico de la Comunicación. Para ello es necesario saber cómo se define Comunicación, qué limitaciones epistemológicas tiene y en qué metodología de trabajo (su disciplinareidad) se encontraría más adecuada para investigar.

Es importante encontrar respuestas aproximadas ya que nos permitirán un mejor estudio sobre las comunicaciones. La importancia principal reside en el hecho de que nos proporcionará un mayor conocimiento acerca de nuestra carrera y nos dará una auto-perspectiva acerca de nuestra identidad profesional.

También, en nuestra formación profesional, será necesario entender que las investigaciones basadas en temas específicos de comunicación han sido formuladas en base a meta-investigaciones acerca de cómo investigar. Estos estudios de segundo orden, determinan las direcciones y nortes de los estudios comunicacionales.

La Epistemología de la Comunicación es, entonces, el área de estudio en el que se discuten cuestiones referidas a las meta-investigaciones (preguntas como ¿qué es la comunicación?, o ¿cómo debe estudiarse la comunicación?), a las implicancias filosóficas, sociológicas y epistemológicas de las teorías de la comunicación (la implicancia política de la teoría crítica, por ejemplo) y las labores del profesional de la Comunicación.

Este ensayo, además, pretende dar una mirada crítica a los planteamientos que los diferentes autores nos ofrecen, agregarles planteamientos que complementan su visión de la realidad y refutar algunas propuestas que nos parecen incompletas o incoherentes en el estudio de las comunicaciones.

Otro aspecto importante que mencionar es la necesidad académica de tener conocimientos acerca de la Epistemología de la Comunicación. Sin el saber concienzudo referido a las teorías metodológicas, meta-investigativas y epistemológicas no podríamos establecer pilares sólidos en nuestras tesis y demás planteamientos e hipótesis.

Es importante, a la vez, señalar que nuestro ensayo tiene como fin salir del círculo académico, que se encuentra lleno de terminologías difusas y poco accesibles al conocimiento general, en cambio, mostramos la importancia social y ética que tienen las investigaciones acerca de las comunicaciones, y afirmamos que es importante el saber de estas meta-teorías fuera del campo académico.

Finalmente, consideramos que si bien se han llegado a consensos válidos acerca de los estudios de comunicación, aún no se responden grandes interrogantes que esperan la constante superación de los diversos paradigmas comunicacionales. Es por ello que como estudiantes de comunicación debemos tener en cuenta la posibilidad de poder ser quienes respondan estas cuestiones. Así, iremos progresando en la legitimación de nuestro campo de estudio.

1. ¿Qué es la Comunicación?

1.1. ¿Disciplina, interdisciplina, multidisciplina, transdisciplina o campo?

El “boom” de las comunicaciones a nivel mundial ha originado la imposición de nuevos paradigmas a la hora de pensar la dinámica social. Es por ello que considero necesario evaluar y escoger las metodologías idóneas para el estudio de este amplio proceso.

En primer lugar, acerca de la comunicación como disciplina, Robert Craig afirma que “la Comunicación como una disciplina […] ha sido construida […] sobre el fundamento de la comunicación como una categoría cada vez más central en las sociedades modernas y la cultura global” . Tomar a la comunicación como disciplina es intentar trascender su polisémico concepto y enfocarlo más bien a su relación con las formas y procesos sociales modernos.

Por otro lado, María del Carmen de la Peza Casares señala: “El reconocimiento intelectual de la comunicación como un campo de saber legítimo y autónomo en relación con los demás campos disciplinarios presiona al campo para constituirse –tal vez prematuramente- en una disciplina”.

En contraste con este punto de vista, la comunicación también puede entenderse como interdisciplina, entendiendo ésta como “la relación entre varias disciplinas en las que se divide el saber-hacer humano” . Lo anterior implica la dependencia de la comunicación con otras disciplinas (por ejemplo la psicología o la sociología). La disciplinareidad es una “fuerza opuesta” a la interdisciplinareidad.

Sobre la comunicación como multidisciplina, es preciso señalar la existencia de cierta similitud con la transdisciplina, sin embargo difiere de esta, como lo señala Wallerstein : “La multidisciplinaridad al parecer trata de trascender a las disciplinas, pero en la práctica a menudo sólo las refuerza. Así sucede porque el término mismo supone la legitimidad y la importancia de las categorías disciplinarias por separado, y aboga en favor de la integración de sabidurías distintivas”.

Respecto a la comunicación como transdisciplina, Fuentes Navarro afirma que “la situación de la investigación de la comunicación en México no tiende hacia una convergencia conceptual o a una consolidación disciplinaria, sino hacia lo contrario: a una creciente diversificación de marcos de fundamentación y a una especialización temática que se basa en marcos transdisciplinarios de las ciencias sociales y las humanidades”. El paradigma actual, bien que mal, de la comunicación es definido como transdisciplinario, acorde a la situación de las maestrías de comunicación que más que interrelacionar las disciplinas, las dividen en especialidades específicas.

Sobre la comunicación como campo, Múnera , P. (2010b) afirma lo siguiente:

“En los debates realizados en el contexto internacional sobre el estatuto epistemológico de la comunicación para definir si se trata de una ciencia, de una disciplina, de una interdisciplina, de una transdisciplina, de un campo de conocimiento, o incluso, si como prefiere Fernando Andrach (2001), de una indisciplina‟, la acepción que más fuerza ha tomado es la de campo trans e interdisciplinar de conocimiento de las ciencias humanas y sociales”.

De esto deducimos que los diversos paradigmas se han ido superando. Esto origina la idea de los estudios comunicacionales como un campo trans e interdisciplinar.

1.2. Problemas epistemológicos contemporáneos en el estudio de la Comunicación

El primer problema epistemológico en nuestro ensayo lo expone Klaus Jensen; él afirma: “El hecho de que los medios sean al mismo tiempo negocios, formas estéticas y recursos culturales tiene interés teórico y empírico primario en la medida en que esos rasgos conforman la producción mediada de sentido. Precisamente por la complejidad de los medios como objetos de análisis, el campo debe contar con una variedad de enfoques teóricos, disciplinarios así como interdisciplinarios, tomando en consideración la gran periferia de factores explicativos que convergen en su centro”.

Las diferentes formas de manifestación de los medios no existen separadas, sino que son en conjunto factores esenciales de estudio para realizar propuestas mediáticas. Siendo un “objeto de estudio” tan grande, debe ser abordado desde una perspectiva múltiple, desde un enfoque interdisciplinario.

Un segundo problema es señalado por Raúl Fuentes Navarro cuando afirma que “el panorama de diversificación de las ocupaciones del “sector” mediático se ha hecho más complejo y difícil de sistematizar en las últimas décadas, y los cambios asociados al desarrollo tecnológico son aún muy difíciles de identificar y clasificar”.

Tunstall , de acuerdo con el anterior autor, afirma que “conforme se han expandido los medios masivos, también lo han hecho las ocupaciones mediáticas y se han vuelto más centrales en las sociedades modernas”. El ‘explosivo’ avance en las tecnologías de la comunicación ha significado un estancamiento en las investigaciones epistemológicas de esta área.

Es importante el planteamiento de Fuentes Navarro y de Tunstall ya que proponen una situación contemporánea respecto al problema de los estudios sobre comunicaciones. En las últimas décadas, para ser más precisos desde los 80’s, las labores del comunicador se han diversificado a tal punto que es difícil realizar estudios que los abarquen a todos.

1.3. Hacia una definición de la Comunicación

Una primera aproximación nos remite al trasfondo confuso y nebuloso que es definir la comunicación, como expone Sarale:

“No decimos nada nuevo al enunciar que el campo académico de la comunicación se caracteriza por su indeterminación y su complejidad en cuanto a la definición de su objeto teórico propio y a su constitución disciplinaria. Estas dificultades para algunos tienen que ver, tanto con lo polisémico del término comunicación, como por su triple dimensión en tanto proceso, disciplina y profesión”.

Esto lo confirma De la Peza Casares , al afirmar que “la comunicación es un fenómeno sociocultural, es un campo profesional y es, también, un campo académico. Esta definición, si bien aporta una riqueza al campo que nos ocupa, no está exenta de problemáticas, sobre todo en lo que a la institucionalización del campo se refiere”. No hay una sola definición de comunicación, existen varias.

Entendamos entonces qué se puede afirmar sobre el “proceso comunicacional”. Emilio de Ípola y M. de Bajtín afirman lo siguiente:

“Es necesario articular los aportes de la lingüística, la semiología y la filosofía del lenguaje con una perspectiva socio-histórica, para comprender la especificidad de los procesos de comunicación como procesos sociales de significación, es decir, socio-históricamente determinados, y su especificidad como lenguajes”.

Entender la creación de sentido (o de significación) como producto o característica del proceso comunicacional es conferirle una forma lingüística en la que intrínsecamente podemos encontrar una inexorable intencionalidad formativa, como habría mencionad Saussure. La comunicación, en un intento de definirla, es un proceso en el que existe transmisión de información y de meta-información, esta última le brinda sentido a la primera en un modo implícito. Le otorga el sentido a las palabras y las hace circular entre los actores de la comunicación.

2. El profesional de la Comunicación

2.1. Investigación

Una importante premisa inicial para entender la labor del profesional de la comunicación en el ámbito de la Comunicación nos la ofrece Hanna Arendt , quien afirma:

“En calidad de investigadores estamos comprometidos con la ‘verdad’ como horizonte de sentido y la finalidad es alcanzar la ‘mejor’ explicación posible para la comprensión de los procesos sociales de comunicación en su complejidad. El trabajo de investigación exige rigor teórico y consistencia metodológica, y nos obliga a establecer distancia del objeto para verlo en perspectiva”.

Hay dos objetivos principales que se mencionan: la condición ética de todo profesional y la labor meramente académica. Sin embargo, agregaría uno más: la condición pública de las investigaciones. No solo hay una obligación con la comunidad científica, sino con el público en general; con mayor razón si las investigaciones y publicaciones tratan sobre la realidad social.

Otro punto de vista nos lo ofrece Trejo , quien postula respecto a los investigadores de la comunicación que su trabajo no es siempre sistemático, ni con marcos teóricos claros, ni de alcances precisos. Esto lo afirmaba en la década de los 90’s, sin embargo, al parecer, esta situación sigue presente.

Lo más seguro es que se refiere a los meta-investigadores, pues desde no hace mucho existen diversas especialidades que brindan a estos profesionales áreas específicas de investigación.

2.2. Enseñanza

Comenzaremos contrastando ambas labores del profesional (como docente y como investigador), María del Carmen de la Peza Casares señala lo siguiente: “Existe una diferencia entre la labor docente y la labor de investigación. En cuanto a la formación de nuestros estudiantes, nuestra tarea, además de ofrecerles herramientas útiles para el desempeño de su trabajo profesional en el ‘mercado de trabajo’ existente, consiste en ‘enseñarles’ –si eso fuese posible- o favorecer condiciones para que ‘aprendan a pensar’, a pensar libremente, lo cual significa tener ‘autonomía’ y capacidad de ‘creación’ y ‘juicio crítico’, a partir del conocimiento sistemático e informado de la realidad social. Esta será la mejor forma de incidir en el futuro de las comunicaciones como parte de la realidad social”.

Es evidente que encontraremos en el ejercicio de la enseñanza de comunicaciones una clara formación humanística y social, y al mismo tiempo una educación de tendencia reflexiva y crítica. Consideramos que ambos son complementarios: por una parte, la formación crítica “deconstruye” los contenidos mediáticos, y por el otro, se realizan propuestas discursivas cuyo fondo o sentido se sustenta en valores éticos y humanos.

2.3. Accionar político y social

María del Carmen de la Peza Casares manifiesta que “el trabajo de investigación y de reflexión teórica es un trabajo distinto de la acción política. Son modos y momentos distintos de intervenir en el mundo.”

Aunque es posible encontrar cierta similitud en la labor de docente y de investigador, para la acción política es difícil determinar específicos factores en común. Este accionar posee otro tipo de características.

También afirma : “La acción política, solo se da en espacios de libertad y es indeterminada por definición, porque depende de la convergencia de muchas voluntades, que no siempre se dirigen en una misma dirección”. Rizo García propone:

“El perfil iba, entonces, dirigido a la formación de profesionales de los medios, y en mucha menor medida, a la formación de científicos sociales capaces de analizar, pensar, investigar e intervenir los fenómenos comunicativos entendidos como fenómenos socioculturales sin los cuales es imposible comprender las realidades actuales”.

Finalmente, Raúl Fuentes afirma lo siguiente:

“La implicación principal es la constitución mediante la comunicación […] de los investigadores en agentes sociales, capaces de influir en los sistemas y procesos más diversos en los que los sujetos sociales interactúan entre sí y con las estructuras culturales e institucionales”.

3. Reflexión epistemológica sobre las Teorías de la Comunicación

3.1. Naturaleza epistemológica de las Teorías de la Comunicación

Para Miguel de Moragas, las investigaciones en las teorías de la comunicación se han desarrollado en contextos sociales que han condicionado (y relativizado) estos estudios a los diferentes referentes territoriales . Una primera afirmación sobre la naturaleza de las teorías de la comunicación sería, entonces, el relativismo metodológico e interpretativo.

Otro importante autor también se refiere a la validez referencial de las teorías de la comunicación, Raúl Fuentes Navarro afirma que estas teorías poseen una “condición local y provisionalmente satisfactoria” . Enfatizamos el hecho de que el espacio-tiempo jugaría un rol muy determinante a la hora de estudiar las teorías, ya que tienen un “tiempo de expiración”.

Sin embargo, critico el planteamiento de que en la historia de las teorías de la comunicación éstas solo son válidas en su contexto. Sería un error epistemológico hacer tal aseveración; a mi consideración, las teorías poseen una validez local y “global” (aplicables a todo tipo de sociedades), aunque parciales.

La propuesta de Moragas consiste en enfocar, como prioridad a los estudios epistemológicos de la comunicación, la interconexión de las diversas teorías de la comunicación a lo largo de sus particulares desarrollos. De este modo, se pretenden formular metodologías “estructurales” que respondan a fenómenos como la globalización, o la mundialización.

A consecuencia de plantearnos metodologías “estructurales”, las diferencias (como las tecnológicas) ya no serán obstáculos para las investigaciones sino que se transformarán en factores necesarios para entender determinados procesos mediáticos en nuestro mundo globalizado. Al tomar metodologías estructurales para determinar funciones estructurales, nos daremos cuenta de que es posible señalar a la producción y circulación de sentido como rasgo distintivo de los medios. Se piensa que este planteamiento permitirá la reflexividad colectiva y la acción coordinada en una escala sin precedentes.

Aún así, la producción y circulación de sentido no es característica exclusiva de los medios de comunicación de masas. El lenguaje ya cumplía esta función discursiva desde sus inicios: produce el signo y lo renueva. Como resultado de esta reflexión, no solo las academias de la lengua serían autoridades lingüísticas, sino también los medios de comunicación.

3.2. Implicancia epistemológica en el desarrollo de las Teorías de la Comunicación sobre la mente

Ramirez Castro afirma, respecto a las principales teorías acerca de la cuestión sobre cómo interactúan las mentes:

“Lo interesante en la convergencia de estas dos teorías [refiriéndose al Interaccionismo Simbólico y a la Teoría Matemática de la Información] es que esta unidad psíquica no solo es pensada como condición de posibilidad de la comunicación, sino que se establece como el objetivo mismo de la comunicación. Según este principio, el asunto fundamental que debe ser resuelto por la comunicación es el de alcanzar la simetría entre la «primera persona» y la «tercera persona» pues sólo gracias a esta simetría es posible la reproducción exacta de los mensajes y la producción solidaria de significados”.

La comunicación debe intentar alcanzar esa “sincronización” entre las mentes, esta sería su meta principal en las investigaciones. El lenguaje sería también determinante, pues, según Ramírez Castro, este permite que “el organismo humano supere la mera comunicación gestual de los animales y llegue a otorgarle significados a sus acciones y a la de los demás organismos”.

Sin embargo, una crítica que podríamos realizarle a este planteamiento es que no toma en cuenta el factor que corrientes sociológicas como la teoría crítica reafirman. Es necesario reafirmar las implicancias sociales que tienen nuestras investigaciones epistemológicas, solo así, consideramos, se podrá realizar una labor humanística y ética.

RESUMEN

En el primer capítulo exponemos las siguientes visiones respecto a la comunicación: como disciplina, como interdisciplina, como transdisciplina, como multidisciplina y como campo. Se realiza una crítica dirigida hacia las limitaciones epistemológicas de cada forma de investigar. Finalmente, se considera que la comunicación es un campo trans e interdisciplinario.

Luego, nos planteamos las dificultades epistemológicas (que se encuentran aún en discusión y debate) hacia el problema del estudio de la comunicación. La polisemia del concepto “comunicación” y la gran diversificación de especialidades representan las principales cuestiones en debate.

Finalizando el primer capítulo, nos atrevemos a realizar una definición de la comunicación, tomando en cuenta los subcapítulos anteriores, afirmamos que es un proceso en el que existe transmisión de información y de meta-información, esta última le brinda sentido a la primera en un modo implícito, le otorga el sentido a las palabras (o a las significaciones) y las hace circular entre los actores de la comunicación.

En el segundo capítulo exponemos las diversas labores del profesional de la comunicación: la investigación, la docencia y el accionar político-social. Es importante entender estas categorías ya que cualquier estudiante de comunicaciones debe saber qué áreas de trabajo estrictamente académicas irá a realizar. Las tres son diferentes, pero a la vez se interrelacionan.

Para el tercer capítulo, abordamos una visión epistemológica de las teorías de la comunicación, desde su naturaleza epistemológicas hasta sus implicancias en el curso de su desarrollo.

La naturaleza de las teorías viene a ser la de un paradigma. Provisionalmente satisfactoria y siempre referida a los contextos sociales en los que se crea, además de parcial por el hecho de ser incompleto y el de no poder alcanzar una “verdad absoluta”. La propuesta que nos planteamos para solucionar esta situación es valernos de metodologías epistemológicas estructurales.

Con respecto a las implicancias epistemológicas de las teorías de la comunicación que abordan el tema de la mente, tenemos a las dos principales, las cuales son el Interaccionismo Simbólico y la Teoría Matemática de la Información. En el estudio de ambas teorías se desprende una interesante conclusión: el objeto de estudio de la comunicación es la “sintonía” de mentes, aquella relación que se efectúa en base a una sincronización entre las personas.

A manera de conclusión, la epistemología de la comunicación es un tema que se viene debatiendo y discutiendo por dos cosas: legitimar el campo de estudios de la comunicación y poder señalar un objeto de estudios claro y coherente. Esto implica, básicamente, vencer las limitaciones que nos someten y obstaculizan para llegar al camino de la verdad, en el aspecto comunicativo.

CONCLUSIONES

  1. La comunicación no es una ciencia. La comunicación es un campo trans e interdisciplinar. A esta conclusión se ha llegado luego de superar los paradigmas epistemológicos anteriores, se ha recogido lo mejor de cada metodología.
  2. Los problemas en el estudio de las comunicaciones y las limitaciones en su área de trabajo y en su objeto de estudio son aún problemas irresolubles aunque hay autores que plantearían lo contrario. Planteamos que es necesario: uno, mayor debate en el área epistemológica y dos, el consenso en los problemas más urgentes de la comunicación.
  3. El profesional de la comunicación se puede desempeñar como docente e investigador sin muchas dificultades, solamente las académicas. Sin embargo, en su accionar político y social se puede ver impedido por determinadas fuerzas políticas, ya que perseguiría fines éticos y humanísticos que en su formación se le ha inculcado.
  4. Los estudios comunicacionales en la actualidad persiguen fines de legitimación de su campo. Esto tendría grandes implicancias en la forma en que son tomadas estas investigaciones. Sin embargo, también percibo una aceleración del proceso de “legitimar” el campo, lo cual afecta a los estudios meta-investigativos sobre la comunicación.
  5. Finalmente, el actual mundo globalizado representa todo un desafío para los comunicólogos, al estudiar los rápidos cambios que en el mundo suceden. La forma de trascender las divisiones para encontrar el conocimiento unívoco de la realidad todavía es una utopía, sin embargo, considero que los actuales estudios apuntan hacia ese fin: encontrar metodologías estructurales dirigidas a comprender el mundo.

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