¿Cómo prepararte para cargos de jefatura o gerencia como comunicador?

Autor(a): Rodrigo Melgarejo Alegre


Si ya tienes algunos años de experiencia en puestos de asistente o analista de comunicaciones, tal vez sea hora de avanzar y empezar a gestionar proyectos y manejar equipos.

1. Consulta por orientación sobre ascensos

Es probable que la organización donde trabajes tenga ya establecida líneas de carrera o programas de desarrollo.

Si es así, conversa con tu jefe o supervisor y pídele su opinión profesional sobre qué conocimientos y programas educativos debes tomar para postular en un futuro a un cargo más alto.

Ahora, este es el mejor de los casos. Lo más seguro es que tu empresa no tenga líneas de carrera establecidas.

A esto súmale que las áreas de comunicaciones suelen ser pequeñas (menos de 8 personas), por lo que “ascender” equivaldría a quitarle el puesto a tu jefe.

De ser este el caso, debes hacerte una pregunta: ¿Qué estoy aprendiendo en esta empresa y qué me falta aprender?

En la primera pregunta, debes analizar sobre qué nuevas capacidades técnicas y organizacionales has adquirido, tanto a nivel de herramientas (Facebook Ads, Google Ads) como de sector (industrial, retail).

Si ya aprendiste bastante y dominas lo que haces, debes analizar si la empresa aceptaría un ascenso tuyo. Probablemente, consideren que el área está bien como está. Y si no, ¿podrías tú resolver todo desde una posición mayor? ¿Qué logros has conseguido como subordinado? ¿Qué capacidades o habilidades tiene tu jefe que lo diferencian de ti?

Como ves, cada situación es particular. Por ejemplo, podrías ser un experto en BTL, pero si has tenido pocos logros y tu jefe ha tenido experiencia en BTL, ATL, marketing, gestión de ventas y dirección comercial, estás algo lejos de ascender aunque seas bueno en tu especialidad.

Si estás aprendiendo muy poco, puede que tu trabajo sea muy operativo (como monitorear noticias) o que lleves poco tiempo en tu empresa. Aquí te toca evaluar si tu trabajo está alineado a los objetivos personales que buscas.

2. La naturaleza de las jefaturas

Muchas veces, los cargos de jefe, coordinador, gerente o director de comunicaciones son cargos de confianza. Es decir, el dueño de la empresa decide llamar a un conocido suyo porque conoce su buen trabajo.

¿Cómo prepararme? Es sencillo: debes ampliar tu red de contactos. Sin embargo, eso no es suficiente. También, debes ser conocido por tus logros y reconocimientos.

No es lo mismo ser un “profesional del marketing” que un “marketero que ha liderado el aumento del 20% de las ventas de un año a otro gracias a un trabajado dedicado y profesional”.

Aunque te parezca polémico, contratar a alguien conocido por sus logros es más razonable que hacerlo por su CV.

Podrías tener decenas de diplomados, dos maestrías y un doctorado, pero esto no es garantía de absolutamente nada. Como mucho, asegura que eres dedicado con los estudios (y que tal vez serías un buen profesor).

No obstante, estos puestos de mando van mucho más allá de temas académicos. Requieres logros, casos de éxito y mucha asertividad.

Ahora que sabes cómo suelen contratarse estos puestos de mando, empieza a hacer networking. Tu futuro yo te lo agradecerá.

3. Habilidades blandas

Un jefe debe ser líder, seguro, asertivo, empático y, sobre todo, un excelente comunicador.

Prepararte para una jefatura no empieza por el lado académico o profesional, sino por el lado humano.

¿Eres capaz de liderar un equipo? ¿Sabes como comunicar bien una idea? ¿Transmites seguridad a quienes dependen de ti?

Ser jefe implica asumir la responsabilidad de controlar problemas dentro de tu equipo.

Por ejemplo: conflictos entre subordinados, molestias o frustaciones, faltas como llegar tarde al trabajo o inflar cifras en reportes, entre otros.

Sin embargo, así como asumes los problemas, ocurre lo mismo con los incentivos.

¿Qué empleados merecen un aumento? ¿El equipo está haciendo un buen trabajo y debería premiarlos?

Como jefe, es tu tarea motivar a tus subordinados para que realicen su mejor trabajo. Esto en aras de aumentar su productividad y de disminuir la rotación laboral en la empresa.

¿Qué hacer? Lleva cursos de liderazgo, manejo de emociones, coaching, gestión del tiempo, control de estrés, asertividad, oratoria, etc.

Como comunicadores, tal vez tengamos cierta ventaja en estos temas. Sin embargo, nunca está de más reforzar estas habilidades.

4. Aprender un poco de todo

Imagina que ingresas a trabajar como jefe a un lugar, le pides a un miembro de tu equipo que desarrolle una landing page y te dice que estará lista en una semana. Si no supieras nada de desarrollo web, le creerías y le darías el tiempo que pidió, pero como ya conoces lo que pides, sabes que puede tenerla lista en dos días.

En el mundo de la comunicación, debes prepararte para aprender de diseño, redacción (copywriting), gestión de medios, redes sociales, comunicación interna, imagen y reputación, comunicación de crisis, fotografía, edición de vídeo y algo de sitios web.

¿Un jefe necesita conocer todo eso? No, solo lo mínimo necesario para poder gestionarlo.

Aunque confies en tu equipo (y ellos confíen en ti), necesitas tener conocimientos sobre estos temas. Por ejemplo, cuánto demora hacer una infografía, con qué frecuencia se debe postear en redes sociales o cuánto cuesta una sesión fotográfica de una hora para los productos de una tienda.

Para lograr esto, podrías empezar creando un proyecto personal (como un blog sobre videojuegos o un vlog de cocina mediterránea).

Aunque en tu trabajo solo hagas ciertas tareas específicas (como manejar redes sociales), en este proyecto personal puedes trabajar en las habilidades que necesitas aprender. Por ejemplo, podrías practicar tu edición de vídeos o intentar crear una web.

5. Estudios de posgrado

Si tienes pocos años de egresado (entre uno y cuatro), te recomiendo empezar a tomar cursos de posgrado.

Ahora, no necesitas empezar por una maestría. Lo mejor sería comenzar con un diplomado de algún tema que te interese y que contribuya a mejorar tu trabajo actual.

Por ejemplo, un diplomado en Marketing en el Sector Salud en caso trabajes para una clínica.

Además de cursos técnicos, es necesario que consideres programas de manejo de equipos, administración de recursos humanos, gestión de proyectos o coaching.

¿Cuándo llevar una maestría? Cuando estés en más de la mitad de camino hacia una jefatura o coordinación.

Me explico: una maestría es ideal cuando ya cuentas con cierta experiencia en un rubro (al menos, dos años). Esta es una decisión que tomas cuando sabes realmente lo que quieres.

No vas a un posgrado para aprender lo básico, sino a adquirir nuevos conocimientos sobre estrategias, formas y modelos de gestión y nuevos paradigmas.

Por lo general, estos cargos (como jefe o coordinador de comunicaciones) suelen ocuparse por profesionales con posgrados, y una maestría sería lo ideal.

6. Estrategia y Diplomacia

Por último, para ser un buen jefe necesitas saber vender.

Y no estamos hablando de productos, sino de ideas. Es decir, tener la capacidad para presentar una propuesta comercial o comunicacional ante directorio y argumentar por qué es tan buena.

Ser estratégico implica no solo realizar una presentación excelente, sino también ejecutar acciones clave que contribuyan al éxito del proyecto, como formar aliados que apoyen tu propuesta antes de la presentación o involucrar a otras áreas para que la propuesta tenga mayor peso.

En este punto, es necesario ser diplomático. Un buen jefe trabaja para que su equipo no tenga que quedarse horas extra y para que siempre tengan algo que hacer (aunque sin urgencia).

Ser diplomático implica ganar el reconocimiento de altos mandos (gerentes o jefes de otras áreas) a través de la ejecución de tareas asignadas (por ejemplo, cuando el área de Recursos Humanos requiere una campaña “para ayer”). También, es necesario para evitar que personas externas al área manchen el trabajo que se realiza (por ejemplo, cuando alguien indica que hay retrasos en la entrega de las comunicaciones sin informar sobre el complejo proceso detrás de la elaboración de comunicados).

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