Funciones del Periodismo Científico

Siguiendo con Manuel Calvo (2002), el Periodismo Científico desarrolla las siguientes tres funciones:

  1. Función informativa: Esta función implica la transmisión de la información. Ello implica generar un contenido comprensible y amigable para el usuario final. Se busca estimular su curiosidad y sensibilidad, a la vez que el contenido más especializado o difícil se hace comprensible.
  2. Función de intérprete: Esta función se refiere a la precisión del significado y la relevancia de los descubrimientos, así como sus aplicaciones. En cierto sentido, se relaciona a la importancia de la nueva tecnología para el público general. No es de extrañar que la electrónica, las telecomunicaciones y la medicina sean algunas de las disciplinas con mayor presencia en los artículos periodísticos.
  3. Función de control: Esta función se relaciona a la incidencia política, es decir, a conseguir que se tomen decisiones políticas sobre la base de avances científicos y tecnológicos, todo ello en aras de mejorar la calidad de vida de las personas.

Si bien estas funciones amplían nuestras perspectivas sobre el Periodismo Científico, es importante mencionar que estas funciones están en proceso de cambio, transformación y desarrollo. Al día de hoy, es probable que metas como la democratización del conocimiento y la alfabetización digital sean más afines a los objetivos actuales del Periodismo Científico, más aún si consideramos que la divulgación en sí misma podría ser insuficiente para lograr la participación ciudadana en decisiones especializadas.