Características de la Comunicación Grupal

La comunicación grupal posee las siguientes características:

  1. Posee un tamaño determinado. Aunque los investigadores de grupos no están de acuerdo sobre cuántos miembros equivalen exactamente a un grupo (Bertcher & Maple, 1996; Shaw, 1981; Simmel, 1902), el consenso general es que para que exista un grupo pequeño, debe tener un mínimo de 3 miembros y no más de 15 miembros (Socha, 1997). John Cragan y David Wright (1999), dos prominentes investigadores en el campo de la comunicación grupal, identificaron el tamaño ideal de un grupo pequeño de cinco a siete miembros. Independientemente del número de miembros de un grupo, es importante tener en cuenta que todos los miembros tienen influencia unos sobre otros.
  2. Existe interdependencia. El concepto de interdependencia está más estrechamente asociado con la teoría de sistemas, que establece que todas las partes de un sistema trabajan juntas para adaptarse a su entorno. Debido a que las partes están vinculadas entre sí, un cambio en una parte afecta, de alguna manera, a las otras partes. El proceso por el cual un cambio en una parte afecta a las otras partes se llama interdependencia. En un grupo, la interdependencia ocurre cuando los miembros coordinan sus esfuerzos para cumplir su tarea. Cuando algo le sucede o afecta a un miembro del grupo, afectará al resto de los miembros del grupo, es decir, la interdependencia significa que el comportamiento de cualquier miembro del grupo influye tanto en los comportamientos de tareas de los miembros del grupo como en sus comportamientos relacionales (Bertcher, 1994). Además, la interdependencia explica por qué un grupo puede lograr algo colectivamente que los miembros individuales no pueden lograr solos (Henman, 2003). La interdependencia es una característica vital de un grupo pequeño y no debe ser confundido con la independencia (es decir, los miembros del grupo pueden trabajar sin tener nunca un efecto sobre los demás) o dependencia (es decir, los miembros del grupo no pueden funcionar sin estar en presencia del otro). Más bien, es importante considerar que la interdependencia de un grupo en última instancia tendrá un impacto en la forma en que el grupo cumple con su tarea (a veces denominada actividad o meta)
  3. Se objetivan tareas. Sin una tarea, un grupo carece de razón de existir. Una tarea se define como una actividad cuya finalización depende de la aceptación de los miembros (Fisher, 1971). Según Ira Steiner (1972), los grupos se enfrentan a tareas aditivas y tareas conjuntivas. Un tarea aditiva hace un llamado a los miembros del grupo para que trabajen de manera independiente sobre una tarea o un aspecto de una tarea. Una vez que todos los miembros del grupo han completado sus tareas individuales, luego pueden combinar sus esfuerzos para crear un producto final. Por su lado, la tarea conjuntiva requiere que los miembros del grupo coordinen sus esfuerzos. En lugar de trabajar individualmente, los miembros del grupo trabajan colectivamente para crear un producto final. Este caso requiere interdependencia desde el momento en que se realiza una tarea hasta el momento de su realización.