Comunicación Interpersonal según autores

El estudio de la comunicación interpersonal comenzó durante la década de 1970, en una época en la que muchas personas consideraban que las relaciones interpersonales exitosas eran la clave del éxito y la felicidad. Como sabemos, el campo de la comunicación tiene sus orígenes en el estudio de la retórica, o el hablar en público, especialmente en entornos políticos. Por lo tanto, en las escuelas primarias, secundarias y universidades, los estudiosos de la comunicación enseñaban a hablar en público.

La influencia de estos orígenes para el estudio de la comunicación interpersonal es evidente en el énfasis en la persuasión en contextos interpersonales. Este énfasis caracteriza gran parte de la labor inicial sobre el terreno y continúa.

Además de tener sus raíces en el estudio de la retórica, los estudios relacionados con la comunicación interpersonal se caracterizan por el uso de pruebas de hipótesis, que es una característica tradicional de los métodos de investigación socio-científicos hipotético-deductivos. Esto refleja la fuerte aplicación de los enfoques de la psicología social al campo de la comunicación en su lucha por convertirse en una disciplina reconocida de las ciencias sociales como la psicología experimental. Además de estas influencias, en los trabajos de comunicación interpersonal se hace evidente que el trabajo de Paul Watzlawick, Janet Beavin y Don Jackson (1967), Gregory Bateson (1972) y Erving Goffman (1967, 1971) también influyó tanto en lo que los estudiosos de la comunicación interpersonal examinaron como en cómo lo examinaron.

De acuerdo a Arthur Bochner (1989, p. 336), la Comunicación Interpersonal puede definirse de la siguiente forma:

Los puntos ancla [para una conceptualización más estrecha y rigurosa] son: 1) al menos dos comunicadores; intencionalmente orientados el uno hacia el otro; 2) como sujeto y objeto; 3) cuyas acciones encarnan las perspectivas del otro tanto hacia sí mismo como hacia los demás. En un episodio interpersonal, entonces, cada comunicador es a la vez un conocedor y un objeto de conocimiento, un táctico y un blanco de las tácticas de otro, un atribuidor y un objeto de atribución, un codificador y un código a descifrar.

Algunos estudiosos definen la Comunicación Interpersonal en función de la situación y el número de participantes (por ejemplo, Miller, 1978). Usando la definición de Miller, la Comunicación Interpersonal ocurre entre dos individuos cuando están cerca, capaces de proporcionar retroalimentación inmediata y utilizar múltiples sentidos. Otros definen la Comunicación Interpersonal basándose en el grado de “personalidad” o calidad percibida de una interacción determinada (por ejemplo, Peters, 1974). Otra visión de este tipo de comunicación parte del enfoque de metas; es decir, incluye la comunicación utilizada para definir o alcanzar metas personales a través de la interacción con otros (por ejemplo, Canary, Cody y Manusov, 2003).